La Serena,
la Ciudad de los Campanarios
Donde el río Elqui se encuentra con el Pacífico y los cielos más despejados del planeta coronan una ciudad de fachadas coloniales y torres de piedra. La segunda ciudad más antigua de Chile, hoy puerta de entrada al Valle del Elqui y sus observatorios.
De caleta diaguita a ciudad de los campanarios
La Serena nació dos veces: fundada en 1544, arrasada por un alzamiento indígena y refundada meses después. Sobrevivió a corsarios, terremotos y sitios de guerra, y en el siglo XX se reinventó con un estilo colonial propio que hoy la distingue en todo Chile.
Los primeros pasos
El territorio donde se asienta la ciudad era habitado por los diaguitas cuando, por orden de Pedro de Valdivia, el capitán Juan Bohón fundó en 1544 Villanueva de La Serena, pensada como enlace entre Santiago y el Virreinato del Perú. El nombre honraba la tierra natal de Valdivia en Extremadura, España.
Destrucción y refundación
En la noche del 11 al 12 de enero de 1549, un alzamiento indígena arrasó el poblado y dio muerte a Bohón y sus hombres. Apenas meses después, el 26 de agosto de 1549, el capitán Francisco de Aguirre refundó la ciudad como San Bartolomé de La Serena, en el mismo sitio donde hoy se levanta su Plaza de Armas.
Corsarios y fortificación
La joven ciudad enfrentó sucesivos ataques de corsarios: Francis Drake fue rechazado en 1579, pero Bartolomé Sharp sorprendió y saqueó la ciudad en 1680, y Edward Davis lo intentó de nuevo en 1686. El temor a estos asedios obligó a fortificar la urbe en 1730.
Auge minero y el Plan Serena
La plata de Arqueros (desde 1825) y el cobre de las fundiciones de la región financiaron la Catedral, la Alameda y el primer ferrocarril. Pero el cambio decisivo llegó entre 1948 y 1952, cuando el presidente Gabriel González Videla —hijo de la ciudad— impulsó el Plan Serena, un vasto plan urbano que le dio su sello neocolonial y sus icónicos campanarios de piedra.
La Serena hoy
Con la Avenida del Mar inaugurada en 1980 y La Recova renovada en 1981, La Serena combina hoy playas, casco histórico y comercio. Es además la puerta de entrada al Valle del Elqui, cuyos cielos —entre los más limpios del planeta— alojan algunos de los observatorios astronómicos más importantes del mundo.
La Serena en imágenes
De la Plaza de Armas al Faro Monumental: un recorrido visual por los rincones que definen la ciudad.



Lugares que cuentan la historia de la ciudad
Seis escenarios —coloniales, costeros y celestes— que resumen el carácter único de La Serena.
Faro Monumental
Construido a fines de la década de 1940 como parte del Plan Serena, es hoy el gran símbolo de la ciudad frente al mar, rodeado de parques y áreas de descanso junto a la costanera.
Catedral de La Serena
Levantada en el siglo XIX frente a la Plaza de Armas, es Monumento Nacional y la joya arquitectónica de un centro histórico con más de veinte iglesias y campanarios de piedra.
Avenida del Mar
Cuatro kilómetros de costanera inaugurada en 1980, con playas de arena fina, ciclovías y una vista abierta al Pacífico, el paseo favorito de serenenses y visitantes.
La Recova
El histórico mercado municipal, renovado en 1981, reúne más de un centenar de locales de artesanía, productos típicos y gastronomía en pleno centro de la ciudad.
Valle del Elqui y sus observatorios
La Serena es la puerta de entrada a uno de los cielos más limpios del mundo, hogar de observatorios como Cerro Tololo y del turismo astronómico que atrae visitantes de todo el planeta.
Plaza de Armas
Corazón fundacional de la ciudad desde 1549, rodeada de edificios neocoloniales, cafés y el trazado original que sigue marcando el pulso del centro histórico.